Recetas de Quesadillas

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Quesadilla de espinacas

Estas quesadillas de espinacas son super fáciles de hacer y se pueden convertir en una cena sabrosa y saludable.

Estas quesadillas de espinacas con el toque picante de la salsa, están llenas de sabor. Si quieres una versión más suave, sólo tienes que sustituir el queso chedar por mozzarella u otro queso de tu elección, y utilizar una salsa suave, que no pique mucho. Para completar la cena mexicana, te recomiendo que las sirvas acompañadas de nachos y unas margaritas para beber.

Quesadilla de espinacas

Cuando como un plato de espinacas acompañado de un producto lácteo, normalmente al masticar suelo sentir como crujen dentro de mi boca, una sensación rara, pues las espinacas no son crujientes.

Y no soy la única que lo siente, los demás me dijeron lo mismo. Estuve investigando, y me enteré de que la espinaca contiene ácido oxálico, que forma pequeños cristales en los dientes. Cuando le añadimos algún producto lácteo, como el queso, que contienen calcio, aumenta el efecto, por lo que seguro que sientes los cristales cuando le des un bocado a tu quesadilla de espinacas. No es nada malo, simplemente es algo curioso que no sabia hasta ahora. Pero volviendo a la receta que nos ocupa, os recomiendo que la probéis, es tan sencilla y fácil que cualquiera la puede elaborar.

Estos son los ingredientes para 4 raciones:

  • 225 gramos de espinacas tiernas
  • 1 pizca de sal kosher
  • 4 tortillas mejicanas grandes u 8 pequeñas
  • 225 gramos de queso chedar rallado
  • Salsa picante o salsa de pico de gallo, al gusto
  • Aceite de oliva para engrasar

Elaboración de la receta:

En primer lugar, cocemos las espinacas con el mínimo de agua en una cazuela a fuego medio. Las sazonamos con la sal kosher y tapamos la cazuela. Dejamos que se cocinen durante aproximadamente 5 minutos, revolviendo a menudo. No será necesario más cocción ya que son unas espinacas tiernas.

Una vez que las espinacas estén blandas, , las enjuagamos con agua fría y las escurrimos por completo para eliminar todo el agua posible. Las dejamos a un lado mientras continuamos con la receta.

Engrasamos con aceite de oliva una sartén grande en el que quepan las tortillas mejicanas, y la calentamos a fuego medio-alto. Colocamos la tortilla mejicana en la sartén caliente y añadimos uniformemente una fina capa de queso sobre la superficie.

Agregamos las hojas de espinacas escurridas encima del queso y las distribuimos bien. Cuando el queso empiece a derretirse, añadimos 1 cucharada de salsa (la que queramos) justo en una mitad de la tortilla. Doblamos con cuidado el lado de la tortilla que no tiene salsa hacia el que si la tiene, creando un semicírculo.

Seguimos cocinando durante unos minutos más y la retiramos a un plato. Repetimos el mismo proceso con las demás tortillas mejicanas. Es importante servirlas en caliente, una vez las saquemos de la sartén, para que el queso siga fundido y no se solidifique.